Una pizca de pasión, aunque sólo sea en los labios
Pero el que realmente esconde un secreto, de esos de mujer desastre, es el jersey de cuello alto que llevo debajo, y es que digamos que también es un estreno, por lo menos de talla, ya que… una mujer desastre como yo, debe acumular un buen puñado de platos quemados, anécdotas ridículas sobre cuestiones puramente femeninas y prendas de ropa estropeadas por vagancia, despiste o sencillamente ignorancia. Aquí os presento una de esas prendas: Un precioso y amplio jerseys que, tras entrar en una lavadora de negros (lo cuál no tiene nada que ver con el racismo) salió el mismo jersey pero con dos tallas menos (lo que daríamos muchas por ese mismo efecto en nuestras porpias carnes).Y una servidora, a la que reconocer errores propios no se le da del todo bien, guardó la prenda en el armario a la espera de que el tiempo y una dieta milagrosa, le devolvieran la talla 40 que se escondía en alguna parte. Y hete aquí, después de mucho tiempo, mucha dieta y poco milagro, me meto dentro, aunque nada puede evitar que se note en las mangas estratégicamente disimuladas en las fotos con el truco de ”métete las manos en los bolsillos”, sean cortas e incomodísimas.

Participate! Leave a comment:
We allow nice comments and delete the rest!